¡Buenos días, buenas tardes o buenas noches! Depende de cuando estés leyendo esto… Mi nombre es Cecilia y me gustaría aprovechar esta publicación para contaros un poco de mi paso por la Trompeta Verde como alumna en prácticas de Educación Social. No voy a hablar sobre qué es Trompeta Verde o qué es lo que allí se hace, sino más bien cuáles son los principales aprendizajes que me he llevado y que me llevo… porque sigo colaborando!

Para ponernos en situación, esta aventura empezó en enero del 2015, y todo hay que decirlo, fue de casualidad porque no sabía ni que existía la asociación… pero las segundas prácticas ya sí fui yo quien las elegí, y elegí Trompeta Verde. Y es que sin duda había encontrado mi sitio: mentes inquietas por todos lados, actividades surgidas desde la rebeldía y ganas de seguir experimentando y aprendiendo, buscadores de vidas libres, creadores de alternativas a lo establecido, cultura y creatividad por todos lados, luchadores por conseguir sus ideas y/o sueños y un largo etc…

Por todo ello, si tuviera que destacar elementos importantes de mi experiencia como alumna en prácticas en Trompeta Verde, sería….

La asociación como estructura organizacional…. Nunca nada es perfecto, pero los buenos y muy buenos momentos en Trompeta Verde superan a los malos y muy malos. Sin duda una de las cosas que me llevo es el haber recuperado la confianza en “las asociaciones” como estructura organizativa con la que intervenir en la sociedad. Esto ha sido gracias a que he podido ver y experimentar con mis propios ojos: cuando decimos que TV es independiente, autónoma y se autogestiona, quiere decir que no vende sus ideales. Además, a partir de mi paso por la asociación he conocido a un buen número de entidades que mantienen esta línea de funcionamiento.

Rodeada de la cultura en todas sus expresiones posibles… Otro aprendizaje que me llevo como alumna en prácticas es que todos en nuestro estilo tenemos muchísima creatividad, todos podemos construir bellísimas cosas. En definitiva, poner una TV en tu vida es tener cerca un espacio en el que puedes expresar, compartir y llevar a la práctica tus inquietudes y proyectos. Y esto sin duda es uno de los elementos más característicos de la Trompeta, es la esencia de su personalidad, ese “algo” que se siente nada más entrar por la puerta, esa huella de todas las personas que han pasado por allí, de todas las acciones llevadas allí a cabo a los lago de los seis años que va a hacer ya la asociación.

Y por último, y ni mucho menos, menos importante…. me quedo con las personas que he conocido tras estos dos años… Grandísimas personas que dedican muchíííísima energía, tiempo, dedicación, y sobretodo, mucho cariño. Todo lo que tiene lugar en la Trompeta Verde es fruto de unas personas que creen en la asociación y en lo que ellas y ellos pueden aportar a ella. Así que no puedo acabar de otra manera esta reflexión, si no es agradeciendo en especial a dos personas… Gracias a la que fue mi tutora, que es la mujer más fuerte, inteligente y con más iniciativa que he visto en mi vida!! (un poco loca también jeje).. y gracias al técnico de sonido y de lo que haga falta, que es el más artista, currante y luchador!! (y trianero también jeje). Sin duda lo mejor que me llevo sois vosotros. Gracias infiniiiiiitaaaaaaaaaas veces por lo bien que me habéis tratado, por lo bien que me he sentido durante tantas tardes en la Trompeta y por todo lo que he aprendido con vosotros.

Al final me he salido de los formalismos, esto es lo bueno de trabajar en la Trompeta Verde, la esencia, lo natural y lo espontáneo prima.

¡Nos vemos por la Trompeta Verde!

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