La Frishop es un mercaillo de intercambio libre para las personas del área de Sevilla. Deja lo que quieras (o nada), coge lo que quieras (o nada).

Filosofía

La idea surge de pensamientos y reflexiones que muchas personas compartimos, con relación a la sociedad de consumo, la sociedad capitalista en la que vivimos. La enajenación de las personas con respecto a la procedencia de los productos que consumimos provoca que no veamos que al otro lado del producto impecable que se nos ofrece, desparramamos miseria, pobreza y esclavitud; polución, tala de bosques, desiertos de monocultivos y exterminio de faunas marinas, y un sinfín de enumeraciones. Esta es la realidad que apoyamos día a día a través del consumo.

¿Por qué Frishop? 

En contra de este ritmo insano de destrucción, han surgido otros movimientos o actividades para romper con este consumismo desenfrenado y reducir el apoyo a todo lo que supone, comenzando el curso de alternativas respetuosas. Una de las acciones que se llevan a cabo es el reciclaje de cualquier tipo de cosas, entendido como el hecho de que cuando una persona deja de darle uso a cualquier cosa, en vez de desecharlo, lo pueda entregar a otra persona que le daría utilidad, devolviendo a la cosa en cuestión al ciclo de actividad en vez de convertirlo en basura que no sería utilizada de nuevo y que, sumada con otras miles de toneladas de objetos desechados, no haría sino devastar un poquito más la vida en el entorno. El ejemplo más sencillo es el de la ropa, porque constantemente se está comprando ropa nueva, apoyando así todas las consecuencias que hay tras la fabricación de la misma (plantas petrolíferas, desiertos de monocultivos, explotación, contaminación en transporte, esclavitud laboral, etc.), y fácilmente mediante el simple intercambio se puede, como poco, reducir muchísimo el consumo de la misma. Incluso una prenda rota es fácilmente reparable cosiendo un bonito parche.

¿Y cómo funciona?

Estamos tan atiborradas de cosas, de productos, que si tuviésemos la intención de reciclarla en el círculo de la actividad, podríamos fácilmente reducir considerablemente el consumo y facilitar el surgimiento de otras alternativas. Por supuesto, no todas las personas tienen una gran capacidad de adquisición, por lo que con más razón la actividad del mercaillo libre grita por ser realizada. Quien tiene cosas que no usa y quiere dejar, las deja; quien no, pues no. Y todas las que quieran pueden coger lo que sea que necesiten, o les guste.

Experiencias que motivan

Esta idea, llamada aquí “tienda gratis”, la conoció una persona especial, en Dinamarca con el nombre de Frishop, y por ello es la palabra que le asignó el significado. Se ha llevado a cabo en Centros Sociales Okupados Autogestionados, en la Casa Grande del Pumarejo también se realizan eventos de intercambios similares; y nos parece una buena manera, además de conseguir cosas útiles sin haber dinero de por medio y de desprenderte de aquellas que hace tiempo que tenías olvidadas; de afianzar los vínculos de amistades y los círculos de gente del barrio y la ciudad, y una actividad de la que pueden surgir nuevas propuestas de reciclaje con cosas que no parezcan tener salida, como talleres artísticos o creativos, o lo que se le ocurra a quien sea!